Cristales · 13 min de lectura
Doble cristal empañado por dentro: por qué pasa, qué significa y cómo se soluciona sin cambiar la ventana
Por el equipo técnico de Cristales y Persianas del Norte · Actualizado el
Cuando la niebla aparece entre las dos lunas y no se va con ningún trapo, el problema ya no es la ventilación: la cámara del vidrio ha perdido su estanqueidad. Te explicamos cómo distinguirlo, por qué ocurre, qué no funciona y cuál es la única solución que dura.

La prueba de los treinta segundos: ¿por dentro o por fuera?
La respuesta corta: si pasas un paño seco por las dos caras del vidrio y la neblina sigue ahí, la humedad está dentro de la cámara y el doble cristal tiene el sellado roto. Si desaparece al limpiar una de las caras, no hay avería en el vidrio.
Pasa un paño seco por la cara que da a la habitación: si la humedad se va y vuelve al rato, es condensación interior. Abre la hoja y repite fuera: si ahí se va, es condensación exterior, normal y hasta buena señal en un vidrio que aísla bien, porque la luna de fuera está fría al no escaparse el calor de casa.
Si tras secar las dos caras sigue la neblina o un velo blanquecino, la humedad está entre las dos lunas, un espacio cerrado de fábrica al que no llega ningún trapo. En ese caso lo que corresponde es una reparación de cristales empañados, no más ventilación.
| Lo que ves | Dónde está el agua | Causa habitual | Qué hacer |
|---|---|---|---|
| Gotas que se van al limpiar por dentro | Cara interior | Humedad ambiental alta y vidrio frío | Ventilar, extraer vapor y valorar un vidrio que aísle mejor |
| Gotas que se van al limpiar por fuera | Cara exterior | Madrugada fría y vidrio eficiente | Nada: es normal y desaparece al subir la temperatura |
| Neblina que no se va por ninguna cara | Dentro de la cámara | Sellado perimetral roto y desecante saturado | Sustituir la unidad de vidrio aislante |
| Velo blanco o manchas fijas entre lunas | Dentro de la cámara | Fallo antiguo con depósitos ya secos | Sustituir la unidad; no se limpia |
| Agua en el marco y el alféizar interior | Perfil y galce | Drenajes obstruidos o juntas vencidas | Limpiar drenajes y revisar juntas antes de que dañe el sellado |
Cómo está hecho un doble acristalamiento
Lo que llamamos doble cristal es, en realidad, una unidad de vidrio aislante: dos lunas separadas por un perfil que recorre todo el perímetro y deja entre ellas una cámara de aire seco o de gas. El conjunto se fabrica en taller, sellado, y llega a la obra como una pieza única. Por eso no se puede abrir ni recargar en casa.
Las composiciones se nombran por sus espesores en milímetros. Un 4/16/4, por ejemplo, son dos lunas de 4 mm con una cámara de 16 mm; un 4/12/4 lleva cámara de 12 mm, y en ventanas de los años ochenta y noventa todavía aparecen cámaras de 6 u 8 mm. Si quieres ver qué significa cada tipo de luna, lo explicamos en la guía de tipos de vidrio para ventanas.
La gracia del sistema está en que la cámara esté seca y estanca; por eso, cuando falla, lo que toca es un doble acristalamiento nuevo y no un arreglo.
El perfil separador y el tamiz molecular
El separador es un perfil hueco, normalmente de aluminio o de material de baja conductividad (el llamado borde cálido), que mantiene la distancia entre las lunas. Por dentro va relleno de un desecante, el tamiz molecular: unos granos capaces de absorber la poca humedad que quedó dentro al fabricar la unidad y la que entra muy lentamente con los años. Mientras el desecante tiene capacidad, la cámara se mantiene seca. Cuando se satura, aparece la neblina.
El sellado primario y el secundario
El separador se une a las lunas con dos barreras. La primera, el sellado primario, es un cordón fino, habitualmente de butilo, que actúa como barrera al vapor de agua. La segunda, el sellado secundario, rellena el borde exterior de la unidad con un sellante elástico y le da resistencia mecánica frente a dilataciones, viento y peso. Si cualquiera de las dos cede, la cámara deja de ser estanca.
Por qué se rompe el sellado de la cámara
Casi nunca hay un único culpable: el sellado falla por una suma de agua, temperatura y esfuerzos repetidos durante años. El sol calienta la cámara y el aire se expande; la noche la enfría y se contrae, y ese bombeo tensa los sellados a diario.
En nuestra zona el agua pesa más que en otras. Según los valores climatológicos de AEMET para Santiago de Compostela, en el periodo 1981-2010 se registran 1.787 mm de precipitación anual, 139,5 días de lluvia al año y una humedad relativa media del 78 %. Con ese clima, un galce que no drena deja el canto del vidrio mojado durante días, y el sellado se degrada antes. Por eso en los pisos de Santiago muchas reparaciones de cristales en Santiago de Compostela empiezan por una cámara empañada en la fachada más castigada por la lluvia.
- Agua retenida en el galce: si los drenajes del marco están obstruidos, el borde del vidrio pasa días mojado.
- Calzado incorrecto: un vidrio mal apoyado trabaja torcido y abre el sellado por las esquinas.
- Orientación muy soleada: las fachadas al sur y al oeste sufren saltos de temperatura más fuertes.
- Siliconas o disolventes aplicados sobre el canto de la unidad en arreglos caseros, que atacan el sellante.
- Envejecimiento: con los años el desecante se satura y deja de absorber.

¿Se puede secar o limpiar por dentro?
No de forma que dure. Existen métodos que perforan la luna, inyectan un líquido limpiador y secan la cámara con aire, y a veces el aspecto mejora una temporada. Pero el origen del problema sigue ahí: el sellado roto. La humedad vuelve a entrar y, además, el vidrio queda perforado y sin el aire seco o el gas de fábrica, así que aísla peor que antes.
Tampoco sirven calentar la zona ni sellar por fuera con silicona. Lo único que devuelve un vidrio claro y estanco es sustituir la unidad por otra fabricada a medida.
Qué pasa si lo dejas estar
Una cámara empañada no es peligrosa, pero empeora. Al principio solo se nota en mañanas frías; luego la niebla se vuelve permanente y, al evaporarse en días de calor, deja depósitos blanquecinos que ya no desaparecen.
Además, esa unidad aísla menos: si la cámara llevaba gas, se ha ido por el mismo camino por el que entró la humedad. El resultado es una ventana algo más fría y más propensa a condensar por dentro.
No es urgente, pero conviene planificarlo
A diferencia de un cristal roto, una cámara empañada no pide actuar de madrugada. Lo razonable es revisar toda la casa, localizar las unidades en la misma situación y agruparlas en un único trabajo para que la visita y la medición sirvan para todas.
Cómo se sustituye la unidad sin cambiar la ventana
Si el marco está sano, no se toca la carpintería: el trabajo se centra solo en el vidrio y deja la ventana como estaba, pero con una luna clara y estanca. Así hacemos la reparación de cristales empañados en cualquier punto entre Santiago de Compostela y Pontevedra, siempre con el vidrio suministrado y colocado por nosotros; en cómo trabajamos explicamos por qué no vendemos material suelto.
1. Medición en casa
Se mide el hueco de vidrio real, no la hoja ni el marco, restando las holguras que necesita la unidad para dilatar. Se comprueba el grosor de la unidad actual, el ancho del galce y el tipo de junquillo. También se mira si el hueco pide algún requisito especial: laminado de seguridad en zonas bajas o de paso, vidrio impreso en baños o control solar en fachadas muy expuestas.
2. Fabricación a medida
La unidad nueva se encarga con las medidas exactas y la composición elegida. Mientras se fabrica, la ventana sigue funcionando con el vidrio empañado: no hay que dejar el hueco abierto a la espera.
3. Desmontaje y colocación
Se retiran los junquillos, se extrae la unidad vieja sin forzar el perfil y se limpia el galce de restos de sellante y suciedad. La unidad nueva se apoya sobre calzos cerca de las esquinas, no en ellas, para que el peso baje al marco sin descuadrar la hoja y sin que el vidrio toque el perfil. Se recolocan los junquillos, se revisan juntas y drenajes y se prueba la hoja abriendo y cerrando.
- No se pica, no hay obra y la ventana conserva su aspecto y su herraje.
- Se aprovecha para limpiar los drenajes, que suelen estar en el origen del fallo.
- El vidrio viejo se retira y se gestiona como residuo.

Aprovecha el cambio para mejorar el vidrio
Si vas a sustituir la unidad de todas formas, pregunta si cabe una mejor: muchas cámaras empañadas son vidrios de hace décadas, y hoy hay composiciones que aíslan bastante más con el mismo aspecto y el mismo desmontaje.
La condición es que el marco admita la nueva unidad. Cada perfil tiene un galce con un grosor máximo; si la mejora cabe, la instalación de un vidrio más eficiente se hace en el mismo trabajo. Si no, se elige la mejor composición posible dentro de ese grosor. Lo contamos con detalle en el artículo sobre cambiar solo el cristal para aislar sin cambiar la ventana, y el marco general de exigencias de la envolvente está en el Documento Básico HE del CTE.
- Vidrio bajo emisivo: una capa invisible que reduce la pérdida de calor, útil en fachadas frías y al norte.
- Control solar: frena el calor en ventanas muy soleadas sin oscurecer demasiado la habitación.
- Laminado de seguridad (3+3 o 4+4 son composiciones habituales): mantiene los trozos unidos si se rompe.
- Laminado acústico: con una lámina interior específica que amortigua el ruido de la calle, como explicamos al hablar del vidrio acústico contra el ruido.
- Vidrio impreso o mateado: luz sin vistas, para baños y patios.
Casos que vemos en la zona
El fallo del sellado es igual en todas partes, pero el entorno cambia cuánto tarda en aparecer y qué conviene revisar a la vez.
Pisos junto a la ría
En las fachadas que miran a la ría de Arousa o a la de Pontevedra, el salitre se deposita en perfiles y herrajes y endurece las juntas. Al hacer una reparación de cristales en Vilagarcía de Arousa o una reparación de cristales en Marín conviene revisar también juntas de estanqueidad y drenajes, porque son las que dejan pasar el agua al galce.
Casco urbano de Pontevedra y Santiago
En los edificios de los años setenta a noventa abundan las ventanas de aluminio con dobles cristales de cámara estrecha que ya han cumplido su vida útil. Suelen fallar varias unidades seguidas en la misma fachada. La instalación de cristales en Pontevedra en esos pisos permite pasar a una composición más eficiente si el galce lo admite, manteniendo el aspecto exterior de la fachada.
Casas de piedra del rural
En las casas de piedra de A Estrada, Boqueixón o Vedra, con muros gruesos y carpinterías de madera, la humedad interior suele ser alta y el agua que escurre por la fachada llega al galce. Ahí revisamos el estado de la madera antes de medir: si el marco está sano, basta con el vidrio.
La otra humedad: condensación en la cara interior
Si el agua está en la cara de dentro y se va con un paño, el vidrio no está averiado: es vapor de agua del aire de casa que se condensa al tocar una superficie más fría. Se genera al cocinar, al ducharse, al tender ropa dentro y al respirar. El Documento Básico HS del CTE trata precisamente la salubridad, la protección frente a la humedad y la calidad del aire interior en las viviendas.
Cuanto peor aísla el vidrio, más fría está su cara interior y más condensa. Un vidrio sencillo moja mucho más que uno doble, y un doble con la cámara vencida suele mojar más que uno sano. Pero incluso con buen vidrio, si la humedad interior es alta, aparecerá agua en los puntos fríos: esquinas del vidrio, perfiles metálicos antiguos y cajones de persiana mal aislados, que a veces conviene revisar junto con una reparación de persianas.
Qué ayuda de verdad
Ventilar a diario unos minutos, aunque llueva; usar el extractor al cocinar y ducharse; no tender dentro sin ventilar; y mantener limpios los aireadores o la microventilación si los hay. En el artículo sobre mantenimiento de persianas en clima atlántico damos más pautas para convivir con la humedad.

Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto
Un buen presupuesto para cambiar un vidrio empañado dice qué se pone, cómo y qué incluye. La normativa de consumo, recogida en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, es el marco que ampara tu derecho a una información clara antes de contratar. Y el vidrio aislante, como producto de construcción, se comercializa dentro del Reglamento (UE) 305/2011, que regula el marcado CE y la declaración de prestaciones.
- Composición exacta de cada unidad (por ejemplo 4/16/4 bajo emisivo) y si lleva gas o borde cálido.
- Si la unidad nueva tiene el mismo grosor que la actual o si cambian junquillos.
- Si incluye retirada del vidrio viejo, limpieza de drenajes y revisión de juntas.
- Cuántos huecos incluye y si alguno requiere laminado de seguridad.
- Qué garantía da el instalador sobre la colocación, por escrito.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
No hace falta medir con precisión: la medida buena la tomamos en casa. Para orientar la visita basta con decirnos cuántos vidrios están empañados, el material y apertura de la ventana, una foto del canto de la hoja donde se ven los junquillos, si algún vidrio es mateado o de seguridad, y el municipio. Puedes enviarlo desde contacto o ver antes el resto de servicios de cristales para ventanas.


