En Caldas es habitual que la carpintería aguante bien pero el vidrio se haya quedado corto: cristal sencillo en casas antiguas o dobles de cámara fina en pisos de los ochenta. Cambiar el vidrio por un doble acristalamiento más aislante, o por un laminado acústico en las viviendas junto a la N-550, es una mejora sin obra. También colocamos vidrios de seguridad en planta baja y vidrios impresos para baños. Medimos cada hoja para saber qué grosor admite antes de proponerte un vidrio.
Buena parte de la superficie de una ventana es vidrio, y por ahí se escapa casi todo el calor en invierno y entra el sol en verano. Muchas viviendas de la zona conservan todavía cristales sencillos o dobles acristalamientos antiguos con una cámara estrecha. Cambiarlos por una unidad actual mejora el confort de forma notable, y se hace sin obra y sin sustituir la carpintería.
Un acristalamiento moderno se diseña combinando varias piezas: dos o tres lunas, una cámara entre ellas con perfil separador y tamiz molecular que absorbe la humedad, capas bajo emisivas que frenan la pérdida de calor, láminas de control solar y vidrios laminados que añaden seguridad o reducen el ruido. Elegir bien esa combinación es lo que marca la diferencia, y por eso empezamos preguntando qué te molesta en cada habitación.