Instalar persianas nuevas en Santiago suele significar sustituir el paño completo en un cajón de obra que se conserva, o cambiar el conjunto cuando el cajón está deteriorado y deja pasar frío. En las galerías y viviendas del Casco Histórico, donde la normativa protege el aspecto exterior, hay que estudiar cada caso: a veces la solución pasa por sistemas interiores o por respetar el color y el despiece originales. En los bloques del Ensanche y de San Lázaro trabajamos con lamas de aluminio térmico, que aguantan mejor la humedad que el PVC y hacen menos ruido cuando el viento golpea la fachada. Medimos cada hueco y el material llega a medida, colocado por nosotros.
Instalar una persiana no siempre significa empezar de cero. Muchas veces el cajón y las guías están bien y basta con cambiar el paño por uno nuevo, más aislante o más resistente. Otras veces conviene renovar el conjunto, sobre todo si el cajón pierde aire o está deteriorado. Lo decidimos contigo después de verlo.
Medimos cada hueco en la visita, porque ninguna ventana es exactamente igual a otra, y te proponemos el material de lama y el tipo de cajón según la orientación de la fachada, el tamaño de la ventana y lo que buscas: oscurecer, aislar, ganar seguridad o simplemente que funcione bien. Con el clima de nuestra zona, pesan mucho la resistencia al viento y a la humedad.